Radio virtual educativo, es una herramienta que permite que nuestras estudiantes interactúen, no sólo ayuda a desarrollar su expresión oral , les permite que ellas mismas diseñen sus episodios para la radio, y que puedan compartir con lo demás lo aprendido. aquí les comparto el enlace de las radio virtual del colegio Padre Damián de los Sagrados Corazones AQP
www.spreaker.com/user/iepadredamianaqp
Hola
bienvenidos todos a LA VOZ DE DAMIÁN nuestro radio escolar.
Soy Mirian
Aranzamendi Fernández y compartiré con ustedes LA SECCIÓN GENTE QUE CUENTA.
Desde niños
hemos escuchado diversas historias contadas por nuestros abuelos, padres,
profesores y amigos, algunos creíbles otros no tanto, nuestra ciudad tiene
muchas historias, relatos, y leyendas que nosotros debemos difundir para que no
se pierdan.
Hoy les voy a
contar la leyenda “El Tesoro de Chachani” es un relato del que se puede sacar
un buen aprendizaje y que me gusta mucho.
Y dice así…
Según la historia el tesoro se encontraba dentro de
una gran cueva y en ella había un río subterráneo, el misterio de esta historia
lo resolvió un hombre que ambicionaba con estos tesoros.
Este hombre empezó a caminar desde el puente Grau
en dirección al Misti, siempre por el lado izquierdo y los ojos bien abiertos
tratando de descubrir algún indicio de la desembocadura del otro río.
Terminando el día llego hasta las partes altas del valle del Misti chiquito y el
esfuerzo fue en vano.
De regreso a su casa pudo esclarecer nuevas ideas:
los agricultores de Socabaya extraen agua de algunos pozos distantes que vienen
de los deshielos del Pichu Pichu, éste agua según los agricultores vienen de
los ríos subterráneos.
Al día siguiente muy temprano fue a las partes
altas de Uchumayo hasta llegar a las viejas canteras de sillar y así sospecho
que las filtraciones de aguas venían de Chachani, entonces aquellas
filtraciones de agua le llevarían hasta el río subterráneo.
Camino siguiendo las húmedas tierras. Mientras
avanzaba, las filtraciones desaparecían y aparecían en lugares diferentes.
Caminó cientos de metros hasta que la humedad desapareció en forma definitiva,
miro a lo lejos y vio muy distante el Chachani, a cierta distancia se
encontraba algunos arbustos de pie, que le indicaban que bajo sus raíces estaba
aquel río subterráneo.
Entonces cogió tres piedras formando un triángulo,
esta era la señal para saber dónde se había quedado, seguidamente apuro sus
pasos para llegar rápidamente al pueblo.
Para ver la dirección exacta del río subterráneo se
dirigió donde el mejor chaman del pueblo y este le vendió un palito de Hoque en
forma de “y” más los conocimientos como debería utilizar esta herramienta y así
resolvió el enigma y con el misterioso palito fue al lugar donde dejó el
triángulo de piedras.
Decidido a lo que vendría, cogió el palito y esta
herramienta de rato en rato le indicaba donde había agua. Luego de avanzar
varios kilómetros casi llegando a las faldas del Chachani el palito dejo de
funcionar , ya no daba indicios del río subterráneos, observo que la última
piedra estaba junto a un cactus, nuevamente construyó un triángulo de piedras y
así muy contento y cansado se regresó al pueblo.
Al siguiente día cogió algunas herramientas camino
obsesionado por encontrar el gran cacto, al encontrar empezó a cavar un hueco,
el río subterráneo estaba a cinco metros de profundidad. Ya llevaba varias
horas cavando y la profundidad del hoyo crecía junto a la humedad de la tierra,
hasta que descubrió la dureza del suelo y al pegar la oreja escucho el sonido
del río subterráneo y con el pico logro hacer un pequeño orificio y así
descubrió el río.
Con el deseo de llegar al río, agrandó aquel
orificio y bajo con un pequeño costalillo y siguió caminando hasta encontrar
una cueva y la altura del pozo, pasaba diez veces su cuerpo y miro que la
salida se estaba tapando y todo se oscureció. El hombre se llenó de miedo y al
mismo tiempo sacó un mechero de su bolsillo y lo encendió y con esa luz recobró
la calma.
Avanzó en dirección contraria a las aguas con el
mechero en manos, avanzó como tres kilómetros y las aguas dejaban de moverse, a
medida que el avanzaba encontró retazos de tela, luego algunos huesos humanos y
en una de ellas encontró una cadena con una cruz de oro.
Al tiempo que avanzaba la tienda se agrandaba y en
allí encontró piedras talladas en formas de asiento y al levantar la mirada en la
pared estaba dibujado el rostro de Cristo. Al salir de este cuarto, encontró un
gran patio y una pequeña catarata. Su último mechero ya se acababa y con poca
luz, corrió desesperado y en una de las paredes encontró un mechero de oro
finamente .trabajado por manos artesanales, sin pérdida de tiempo la encendió y
la cueva se ilumino sin dejar espacio oscuro.
Siguió caminando y encontró en una de sus
habitaciones paja y en el suelo varios esqueletos que vestían la túnica de
sacerdotes jesuitas formando un circulo y en el centro varias cajas de madera,
se acercó a estos esqueletos tenían crucifijos y en los dedos anillos de oro
con piedras preciosas.
Tomo estos tesoros y los puso en su cuello y los
aros en sus dedos, también encontró una biblia en latín y a su lado un libro
donde decía “testamento de los jesuitas” y algunos pergaminos, cuadros de la
ultima cena y la resurrección de Cristo.
La tierra empezó a temblar y algunas partes de la
cueva se desprendieron, no perdió el tiempo y corrió al centro de aquellos
esqueletos y al abrir una de las cajas encontró la mayor diversidad de joyas, y
en ello había cáliz de oro, coronas, pulseras, etc.
Antes de abandonar el lugar lo dejo bien marcado
para poder regresar, tenía todo el camino bien marcado ya casi llegaba al
pueblo, se sentó a descansar y a contemplar sus preciosas joyas estaba muy
contento por esto, de pronto sus joyas empezaron a desvanecerse por sí solos y
desaparecieron poco a poco y el hombre no se explicaba por qué perdía todo el
tesoro que pudo extraer del Chachani, Entonces
pensó, reflexionó y comprendió que
esos tesoros eran de los jesuitas y que él no tenía el derecho de sacarlos, y
los sentimientos de ambición que le generaban y no volvió a pensar más en ellos,
recuerden que ustedes deben optar por hacer cosas buenas que no te generen
conflictos ni te causen daño.
Espero que
les haya gustado y que hayan
reflexionado también, para el próximo programa narraremos otra historia bonita
e interesante de nuestra ciudad.
Continuando
con el programa radial, en la sección NOTITAS CULTURALES, vamos recordar
nuestra fiesta patriótica, El 28 de julio
de todos los años, se conmemora el día en que el Perú obtuvo su Independencia. Como olvidar aquellas palabras "EL PERÚ ES DESDE ESTE MOMENTO LIBRE E
INDEPENDIENTE POR LA VOLUNTAD GENERAL DE LOS PUEBLOS, Y POR LA JUSTICIA DE SU
CAUSA QUE DIOS DEFIENDE".
Batiendo entonces el pendón, y con
tono de un corazón anegado en el placer puro y celestial que sólo puede sentir
un ser benéfico, repetía muchas veces: "¡VIVA LA PATRIA, VIVA LA LIBERTAD,
VIVA LA INDEPENDENCIA"!,
expresiones que como eco festivo resonaron en toda la plaza, entre el estrépito
de los cañones, el repique de todas las campanas de la ciudad y las efusiones
de alborozo universal.
Ahora, en
este nuevo aniversario patrio, además de los homenajes, discursos, mensajes y
desfiles, es nuestra obligación hacer una profunda reflexión sobre nuestra
historia –reconviniendo en el legado de Gonzales Prada: “el pasado nos habla
con claridad”– y recurrir a ella para enfrentar y mejorar la situación actual y
nuestro futuro.
¿Deseas hacerle un buen regalo a nuestro
Perú en este aniversario? Fíjate no te costará ni un céntimo de dinero, pues
ahora tienes la brillante oportunidad para ofrecerle tu dedicación al estudio,
demostrando respeto a nuestros símbolos patrios y teniendo un cambio positivo que
se encuentra dentro de ti como persona. Si lo haces por el Perú, al final lo
estás haciendo para tu propio beneficio, para tu propia felicidad. Joven
estudiante, el Perú te necesita, es tiempo de cambiar, y en este aniversario
patrio, haz que tu voluntad lo decida, pero que lo decida hoy…mañana es
demasiado tarde. Viva el Perú.
Hasta el
próximo programa de nuestro radio virtual.
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